Jamás se pensó que nuestra producción y además nuestra comercialización se estuviera enfrentando a un problema de esta magnitud, lo cual no solo es en nuestro país sino a nivel mundial. No hay duda que las consecuencias económicas serán fuertes y nos preguntamos cada día cómo será el mañana, además nos cuestionamos cuando terminara semejante pesadilla. 

Creemos que llegó el tiempo de reflexionar como productores, en todo aquello que nos hace vulnerables y enfocar un poco la forma en que producimos. Hace algunos años hemos hablado mucho sobre el tema de diversificación y si analizamos en este momento esta práctica podría ser un pilar fundamental al momento de someterse a una cuarentena absoluta como está sucediendo, dicho esto nuestro escarmiento es que el monocultivo no es una buena práctica agrícola porque todo depende de un solo ingreso y nos hace sentirnos atascados y ansiosos  cuando no podemos ir al supermercado por culpa del toque de queda.

De parte de todo el equipo de CAFESCOR,  agradecemos a Dios en primera instancia que la pandemia  no llegó en el momento de la recolección pues de lo contrario las pérdidas fueran exponenciales considerando que los corteros no podrían haber hecho la actividad de recolección de forma normal, de igual forma estamos contentos y hacemos todo lo posible por exportar todo el café acopiado, sabemos que no es fácil por el estado de emergencia pero sin embargo nos sentimos comprometidos con nuestros socios productores y también con  nuestros clientes pues debemos hacer que nuestro café llegue a destino sin importar las circunstancias.

Hemos visto mucha desesperación en los pobladores de nuestro querido Corquín y en todo  nuestro país y está bien sentir miedo considerando los efectos que está causando la pandemia COVID-19 a nivel mundial, pero consideremos que esta crisis va a terminar por lo tanto es necesario pensar en otras actividades productivas, dedicar nuestras energías a la diversidad de cultivos , si nos enfocamos  en otros ingresos la economía de nuestros hogares mejorará y además evitamos comprar esos alimentos porque ya los tenemos en casa. Que este tiempo de cuarentena nos haga reflexionar y mirar más allá de producir café.